miércoles, 13 de agosto de 2008

UN SANTO HINDU DEL SIKHISMO: SANT RAVIDAS

Sant Ravidas (1376-1527)

El movimiento devocional (Bhakti) medieval en India tuvo como a pionero Ramanand y promovido igualmente por otros grandes maestros en toda la India. El movimiento logra su máximo logro cuando en el comienzo del siglo 15, dio a luz a Ravidas.Al ser un zapatero de casta, fue en realidad un "fuera de casta" entre los hindues.
Sant Ravidas fue aclamado en Benares durante el período anterior del siglo 15.
Fue un devoto adorador del Señor Rama. Su padre estaba disgustado con él y lo echaron fuera de la casa. Después de salir de la casa es que asumió su trabajo con el calzado, su empresa familiar, y convirtió en una práctica la oferta de zapatos a todos los ascetas mendicantes a quienes vinieron a visitarle. Ravi Das estuvo siempre inmerso en su devoción y esto lo llevó al cierre de su negocio y le redujo a la pobreza.
Ravidas nunca estuvo interesado en los placeres mundanos.
Un día, cuando encontró cinco monedas de oro de entre sus habituales artículos de culto, se quedo preocupado. Entonces Dios le ordenó, en un sueño guardar las monedas con él. Pero usó las monedas de oro en la construcción de una casa de descanso para los viajeros y un templo para Dios.
Ravidas era un monoteísta y sostuvo que el alma se diferencia de Dios en el sentido de que es gravado con un cuerpo, Dios es todo, es amable para todos y es accesible a todos. Sólo Dios puede salvar al hombre del mal y las pasiones deben ser superadas con devoción.Las composicionesde Ravidas tienen relevancia aún hoy en día. Tomando su nombre de él, existe una importante secta Vaishnava, la Ravi-dasis. La secta no tiene un particular libro sagrado, aunque se ha preservado por ví­a oral una serie de himnos atribuidos a su fundador. Varios de estos han sido incluidos en el Adi Granth, el libro sagrado de los sikhs. Se dice, "su conversación y la poesía fueron como el Sol que disipa la oscuridad de la duda y la infidelidad". El poder espiritual del santo había sido conocido a lo largo y ancho hasta tal punto que la reina de la Chittore había tocado sus pies y recibió su iniciaciación de él. Mira Bai también completó su discipulado espiritual bajo su dirección. Los seguidores de Ravidas creen que murió a la edad de 120 años.

EL REGALO DEL SANTO ZAPATERO

El Raja Pipa, un adinerado monarca Rajput, se llenó de anhelo espiritual luego de haber sido soberano por algunos años y haber comenzado a sentir el vacío de la vida humana común. En ese entonces, el gran Santo, Kabir Sahib, había dejado esta tierra; pero su amigo cercano, el Santo zapatero Ravidas vivía en una pequeña choza no muy lejos del palacio de Raja Pipa.
Un día había una gran feria afuera de la ciudad capital del Raja Pipa. Hombres, mujeres y niños, todos salieron de sus hoga
res a visitar la feria, y el Raja Pipa pensó que esta era su oportunidad para visitar al gran Santo sin ser visto por sus súbditos. Entonces, fue a la choza de Ravidas, donde encontró al Santo ocupado en empapar cuero en un envase lleno de agua. Sin desperdiciar tiempo, el Raja dijo:
"Reverendo Santo, por favor concédeme la Iniciación."
Ravidas contestó señalando el envase lleno de agua y diciendo:
"Por favor, O Raja, bebe esta agua como regalo mío."
El Raja Pipa tuvo dificultad en esconder su desagrado ante esta propuesta. No dijo nada, pero pensó rápido, y su mente pronto perpetró un plan para engañar al Santo. Vestía una camisa larga con mangas muy anchas sujetas apretadamente a las muñecas. Así que, en vez de beber el agua del envase, la derramó poco a poco por las mangas de su camisa, dándole tiempo a la tela para absorber la humedad.
Cuando hizo esto pensó para sí:
"Esto es un asunto muy extraño. Por lo que parece, este Santo casi me contamina."
Nada de lo que ocurría estaba oculto del ojo interior de Ravidas, ya que la mente y los pensamientos del Raja eran como un libro abierto para él. Entonces, cuando el Raja Pipa terminó de fingir que bebía el agua, Ravidas le dijo:
"Eso es suficiente por ahora, hermano. Puedes marcharte, y yo haré el resto de la Iniciación más tarde."
El Raja hizo una reverencia en silencio. Luego, al salir por la puerta de la choza, miró a ambos lados para ver si había alguien a la vista que pudiera verlo y correr la voz de que había visitado la casa del Santo zapatero. Pero todo el mundo estaba aun en la feria y las calles estaban vacías, así que el Raja abandonó la choza del Santo y rápidamente volvió al palacio.

Cuando llegó a su apartamento privado en el palacio, envío por su lavandero y le pidió que se llevara su camisa y la lavara sin demora. El lavandero se llevó la camisa a su casa y, como estaba ocupado haciendo otra cosa en ese momento, le pidió a su hija que masticara las partes manchadas de la camisa para quitar las manchas.
La hija comenzó a masticar la camisa, pero en vez de escupir el agua de cuero que salió de la tela, se la tragaba. El efecto de tragar el agua fue milagroso, ya que su visión interior se abrió instantáneamente, y en poco tiempo todo el que vivía en el vecindario sabía que se había transformado de una muchacha promedio a una gran Santa.
A medida que la voz acerca de lo ocurrido se dispersó lentamente por la ciudad, la historia fue repetida al Raja Pipa. Siempre deseoso de estar en la presencia de Santos y otras personas iluminadas, el Raja fue al humilde hogar de su lavandero y se presentó ante su hija. Levantándose, la hija brindó sus respetos a su monarca, haciendo una reverencia ante él, como su humilde servidora. Pero el Rajá Pipa dijo:
"Hija mía, no he venido a ti como un soberano, sino como un mendigo. He venido a rogar limosnas en la forma de visión interior e iluminación espiritual."
"Mi Señor, lo que sea que yo he recibi
do, ha sido a través de su gracia," le dijo la joven.
El Raja estaba muy sorprendido ante esta respuesta, y le preguntó qué quería decir.
"O Raja," ella dijo, "cualquiera que sea el secreto, estaba en vuestra camisa."
Un indicio de la verdad entró en la mente del Raja, y exclamó:
"¿Cuál es el bien de mi reino, o de ser un gran Rajput? ¿Cuál es el valor de las alabanzas del mundo? ¡Todo esto no tiene valor!"
Entonces fue inmediatamente a la choza de Ravidas, donde se arrodilló ante el santo zapatero y dijo con gran fervor:
"¡O amable y piadoso Santo! Por favor dame de nuevo lo que me diste la primera vez que vine a visitarte."
"Cuando viniste a mí por primera vez," dijo Ravidas, "Pensé que aquí estaba un gran soberano en la casa de un pobre zapatero. Mi deseo era, por lo tanto, darle al soberano algo que recordaría por el resto de su vida."
Luego de una pausa, Ravidas continuó:
"El agua que te ofrecí no era el agua en donde lavaba mi cuero. Era el néctar de ambrosia de Sach Khand. Pero debido a tu mala fortuna no lo bebiste, y fue la hija del lavandero quien recibió el regalo. Pero no te preocupes, hermano. Ahora te iniciaré en los secretos del Nam, y a través de tu devoción a ella ganarás todo."
Aquel quien la Palabra Sagrada repita encontrará la salvación.
¡Despierta a los que duermen!
--Dadu
Todos miran la apariencia exterior.
Y no ven lo que hay adentro;

Lo exterior es lo que se muestra al mundo;
Pero Dios se revela en el interior.
--Dadu

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